• La Conexion Boca-Cuerpo

  • En los últimos 20 años, ha habido un creciente interés por las posibles conexiones entre la salud oral en general, y la periodontal en particular, con la salud sistémica global. Tanto el odontólogo como el público en general están al tanto de nuevos estudios de investigación que implican a las enfermedades periodontales como un posible factor de riesgo de enfermedades cardio-vasculares, mal control glucémico, problemas del embarazo, enferme-dades pulmonares y enfermedades gastrointestinales, por ejemplo.

    La importancia de esta posible re-lación es comprensible si se considera que las enfermedades periodontales, en su conjunto, pueden considerarse como una “infección biofilm” que, por supuesto, es la placa bacteriana. Si no se trata este biofilm de la placa se produce una reacción inflamatoria aguda y crónica. Al considerar las enfermedades periodontales desde este punto de vista, estas patologias pueden ser las enfermedades infla-matorias crónicas más frecuentes. Mientras que la influencia de las enfermedades periodontales en las enfermedades humanas y la salud humana ha captado la mayor parte de la atención cientifica y ha sido el foco de atención pública durante los últimos 20 años, es importante recordar que la relación de la salud bucal con la salud humana en general no es una via de único sentido.

     

    Las patologias sistémicas, los me-dicamentos y la salud humana en general pueden tener una influencia profunda sobre las caracteristicas de la incidencia, la gravedad y la clinica de las enfermedades periodontales. Más importante aún, los cambios en la cavidad bucal en general y en los tejidos periodontales en particular, fácilmente detectables por observa-ción directa, radiografias y con me-didas clinicas, pueden ser el primer indicio de problemas sistémicos.

    El canario en la mina de carbón

    Muchos dentistas han oido referirse a la cavidad bucal y a los tejidos periodontales con la expresión “el canario en la mina de carbón” o el “sistema de alerta temprana” de cambios en la salud sistémica. ¿Por qué algunas enfermedades sistémicas se manifiestan con cambios clinicos en la boca y en los tejidos periodon-tales? Una respuesta es que la boca, probablemente, está expuesta a ma­yor variedad y número de bacterias, hongos y virus que cualquier otra parte del cuerpo.

    Ante tal agresión patógena dia-ria, el sistema de protección debe funcionar perfectamente. Cualquier alteración de uno o más compo-nentes de este sistema puede llevar a cambios inflamatorios, cambios destructivos, sobrecrecimiento de patógenos y otras alteraciones cla-ramente visibles en la boca.

     

    POR EDWARD J. SWIFT, JR

    El que haya un recambio más rápido en algunos tejidos de la boca, como el revestimiento pro­tector de la mucosa, las encias, el tejido conjuntivo y el hueso de soporte, hace que estos tejidos sean más propensos a enfermedades sistémicas de base.

    Lo que la boca nos puede decir acerca de la salud en general

    Cuando se considera la carga bac-teriana, la inflamación crónica y el rápido recambio de los tejidos periodontales, no es de extrañar que muchas enfermedades sistémicas se manifiesten con cambios clinicos orales y periodontales. Por ejemplo, el deterioro de las defensas en los pacientes diabéticos mal controlados se traducirá en tejidos gingivales notablemente más grandes y pér-dida de hueso. Patrones similares de pérdida de masa ósea pueden aparecer en pacientes con sindrome de Down, enfermedades que se carac-terizan por la alteración del sistema principal de protección, tales como la neutropenia, las leucemias y los linfomas, y una amplia variedad de enfermedades hereditarias y adqui-ridas que se traducen en deterioro de una o más células, proteínas, etc., que son esenciales para combatir la infección.

    Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo en presencia de incluso pequeños

    depósitos preexistentes de placa biofilm y de inflamación pueden dar lugar a inflamación gingival moderada o severa y a hipertrofia tisular, a menudo acompañada de un crecimiento excesivo de tejido inflamatorio granulomatoso. Ciertos medicamentos, incluyendo el anti-convulsivo Dilantin, la ciclosporina

    utilizada para prevenir el rechazo del trasplante o ciertos bloqueantes de los canales de calcio utilizados para tratar la hipertensión y/o las arritmias cardiacas, también pueden conducir a hipertrofia gingival inflamatoria y/o fibrosis de los tejidos gingivales. Los pacientes en tratamiento con metotrexato a menudo presentan ulceraciones del tejido gingival.

    Además, existe una amplia gama de enfermedades mucocutáneas y enfermedades del tejido conjun-tivo que se pueden manifestar en los tejidos gingivales, como el des-prendimiento de las capas del tejido gingival, incluyendo liquen plano, eritema multiforme/síndrome de Stevens Johnson, penfigoide, pénfigo y algunas formas de lupus. Ciertos tipos de cáncer/neoplasias pueden metastatizar a los tejidos gingivales y, en casos raros, originarse en los mismos.

    Para ilustrar la posición única de los tejidos periodontales como sistema de alerta temprana para las enfermedades sistémicas, concluiré con la historia del VIH.

    VIH y cavidad oral

    La comunidad odontológica sabe de sobra que la aparición de la in-fección por VIH en los 80 se acom-pañó de una verdadera explosión de algunas patologías orales comunes y otras raras, incluyendo infecciones por cándida, sarcoma de Kaposi, leucoplasia vellosa y una variedad de otras infecciones bacterianas. Además, entre las infecciones pe-riodontales asociadas con el VIH se incluía el eritema gingival lineal, la gingivitis, el virus del papiloma humano y la periodontitis necroti-zante con necrosis de tejidos blan-dos y duros que podía diseminarse extraperiodontalmente.

    Aunque las infecciones por cán-dida suelen ser un indicador tem-prano de la infección por VIH y el comienzo del declive inmunológico, en estos pacientes, la periodontitis necrotizante era, por lo general, una indicación de deterioro severo de la función inmune y de un marcado aumento de la carga viral del VIH a medida que el sida progresaba en el paciente hasta desarrollarse completamente. Sin embargo, con la llegada a principios de 1990 de una combinación de medicamentos antirretrovirales y la nueva terapia antiviral conocida como HAART (terapia antirretroviral altamente activa), se produjo una marcada disminución (y en algunos casos una desaparición casi completa) de algunas de estas lesiones orales/ periodontales más graves, pues la carga viral permanecía suprimida y la función inmune preservada. Aunque los pacientes con VIH aún pueden presentar signos de perio-dontitis crónica.

    Más recientemente, estas lesiones bucales más graves en las lesiones de VIH han comenzado a resurgir. ¿Por qué? Una posible explicación es que en algunos pacientes han aparecido cepas del virus que son resistentes a estas combinaciones de fármacos. Otra explicación es el aumento de nuevas infecciones en las poblaciones vulnerables.

    Su función

    Este es solo uno de los muchos ejemplos sobre lo importante que es para los profesionales dentales entender cómo las lesiones orales y periodontales pueden ser un primer indicio de enfermedades sistémicas subyacentes. Es importante que los clínicos reconozcan estas lesiones y sepan derivar de forma apropiada. Q

    El Dr. Mark Ryder es profesor y
    catedrático de Periodoncia y director
    del Programa de Posgrado
    en Periodoncia en la Universidad
    de California, San Francisco